Capítulo 8
Colomba no podía creer que había aceptado la oferta de para
sacar las fotos pero la naturaleza la llamaba y no podía negarse y menos aún
por la cantidad de dinero pero eso era lo menos importante ya que ahora había un
peligro mayor Daniel ese hombre con la edad se había vuelto más insistente cuando
quería algo nada se le podía negar nada, pero ahora estaba peor porque al
parecer no se iba a dar por vencido tan fácilmente, bueno ya no podía decir que
no porque estaba camino al aeropuerto y solo esperaba que este viaje no fuera
un error.
-Buenos días Colomba.-dijo
alegremente Daniel muy guapo con terno, él sabía que eran su debilidad los
hombres vestidos así.-
-Buenos días, ¿a qué hora es el
vuelo?
-Bueno en vuelo sale a las 9 de
la mañana y tocaremos tierra alrededor de las 12 del mediodía.
-Qué bueno ya que anoche no dormí
muy bien ,¿tienes idea de donde será el hotel donde nos alojaremos?, ¿podremos
trabajar de inmediato?.
-Tranquila que nadie nos apura
tenemos 1 mes si queremos no hay prisas.
-Daniel yo no tengo 1 mes para
hacer el trabajo yo también tengo compromisos que atender en mi agencia yo
estoy 1 semana y a lo mejor antes.
-Bueno como quieras.-dijo
mientras sonreía.-
Cuando embarcaron Colomba descubrió que ambos estaban en
primera clase y en los mismos asientos, ella saco su notebook y comenzó a
trabajar sin prestarle la menor importancia a Daniel quien como un idiota
enamorado se fijaba hasta en las cosas más mínimas que ella hacia noto que el
paso de los años sólo la habían hecho más bella, se sentía como el idiota más
grande del mundo por no haber venido por ella cuando en realidad tuvo la
oportunidad a lo mejor en estos minutos estarían hasta casados quizás con algún
pequeño ser de ambos a lo mejor una niña tan hermosa como su madre.
-¿Cómo están tus padres Daniel?
-Bien muy enamorados y más viejos
pero bien.
-Y ¿tus hermanos?
-Bien todos solteros aún.
-Qué bueno.-y se volvió a
concentrar en su trabajo.-
Daniel quiso hacerla pensar que ella había ganado pero se llevaría
una gran sorpresa cuando llegaran al hotel.
Aterrizaron sin mayores dificultades la lluvia los recibió, había
un chofer que los estaba esperando a la salida del aeropuerto directo al hotel.
-Buenas tardes.-dijo la
recepcionista.-
-Buenas tardes tenemos reservaciones.
-Denme sus nombres por favor.
-Daniel Irizarri y Colomba San
Martin.
-Bueno están en la habitación 302.
-Disculpe ¿1 habitación?.-dijo
Colomba.-
-Sí ayer confirmaron que era 1 habitación
con cama matrimonial.
-Tiene que haber un error.- dijo
Daniel con fingido disgusto.-
-No, y lamentablemente estamos
llenos no hay más habitaciones disponibles.
-Bueno por mí no hay
problemas.-dijo Daniel.-
-Te juro que esta me la pagas,
por tampoco.-dijo Colomba.-
Cuando llegaron a su habitación le dieron propina al chico que les ayudo con
las maletas y la habitación se quedó en silencio.
-Bueno te quieres
duchar?.-pregunto Colomba.-lo que es yo creo que dormiré un ratito
-Bueno creo que yo también.
-No yo creo que es mejor que te
duches primero.
-No creo que dormiré primero
anoche tuve una reunión que terminó muy tarde.
-Bueno entonces yo me ducho
primero.
-No, ahora que te tengo aquí no
te vas a escapar y de una vez por todas me vas a decir toda la verdad.
-¿Que verdad?, suéltame bruto insensible.
-No, respóndeme esto y te dejo en
paz ¿tú aun sientes algo por mí?
-Que yo por ti no siento nada.
-Habla con el corazón mujer.
-Yo todo lo que sentía por ti se murió
el día que volví a Chile.
-Si eso es verdad porque estas
temblando entre mis brazos.
-Porque estoy luchando para no
pegarte un puñetazo.
-Pégame a ver pégame.
Colomba hizo el ademan de levantar su mano pero no pudo lo
único que fue capaz de hacer fue tomarlo por la nuca para acercar su boca a la
de él esos labios que desde el primer día la volvieron loca, esa boca tan
familiar y tan distinta y ese hombre que por más que quiso olvidarlo no pudo
porque siempre será su primer y único amor…